El Ayuno de Daniel es un ayuno parcial basada en la Biblia. Es un
método de ayuno que los hombres, mujeres y jóvenes alrededor del mundo
están utilizando al practicar la disciplina espiritual del ayuno y la
oración.
Hay dos escrituras de fundamentales para el Ayuno de Daniel. En
Daniel 1, el profeta sólo comía verduras (que incluye las frutas) y sólo
bebía agua.
(Daniel 1:12 NVI) “…Danos de comer sólo verduras, y de beber sólo agua.”
Así que de estas escrituras se obtienen dos guías para el ayuno:
1. Sólo las frutas y vegetales
2. Sólo el agua de bebida
Luego, en Daniel 10 leemos que el Profeta no comía carne ni pan o alimentos finos y dejo de beber vino durante 21 días.
(Daniel 10:2-3 NVI) “…yo, Daniel, pasé tres semanas como si
estuviera de luto. En todo ese tiempo no comí nada especial, ni probé
carne ni vino…”
Así que desde esta escritura, tenemos una tercera guía:
3. No edulcorantes o pan.
Otra guía importante se deriva de los principios judíos sobre el
ayuno, que no se utiliza la levadura durante el ayuno. Por eso es que la
levadura, polvo de hornear y similares no están permitidos en el Ayuno
de Daniel.
Por último, llegamos a la conclusión de que ningún alimento
artificial o procesado, ni ninguna de las sustancias químicas se
permiten en el Ayuno de Daniel.
Asegúrese de leer los ingredientes en las etiquetas de los alimentos
preparados para asegurarse de que sólo incluyen los ingredientes del
Ayuno de Daniel.
El Ayuno de Daniel Para el Cuerpo, el Alma y el Espíritu
La Biblia nos enseña que somos un espíritu, que tenemos una alma, y
vivimos en un cuerpo. El Ayuno de Daniel afecta estas tres partes de
nosotros cuando entramos en un período de tiempo centrado en la oración y
el ayuno.
El Cuerpo – Ciertamente nuestros cuerpos se efectúan
cuando nuestra dieta ha cambiado, para algunos de manera muy dramática
durante el Ayuno de Daniel. Muchos hombres y mujeres experimentan la
desintoxicación de las sustancias químicas, la cafeína, y el azúcar. Los
síntomas son más a menudo dolores de cabeza, calambres en las piernas,
fatiga y malestar general.
La mayoría de las personas a pierden peso durante el ayuno de Daniel.
Y muchos reportan curaciones de la diabetes, las alergias, el artritis y
el cáncer.
El Alma – Con frecuencia se refiere como “la carne”
en la Biblia, el alma es afectado grandemente durante el ayuno de
Daniel. El alma es el asiento de nuestras emociones, el intelecto, la
personalidad y la voluntad. Es en el “reino anímico” donde
experimentamos ansiedad, la frustración, la ira. . . e incluso la
felicidad.
Durante el ayuno de Daniel, su alma puede muy bien rebelarse contra
el cambio dramático de su dieta. Experimentar y ganar esta batalla sobre
la carne es a menudo una de las lecciones más poderosas del Ayuno de
Daniel.
El Espíritu – Nuestro espíritu es la parte de
nosotros que nace de nuevo y que se rinde a Dios y que luego permanece
con el Padre y el Hijo. Nuestro espíritu se llena con el Espíritu Santo
cuando nos sometemos a él. Durante el Ayuno de Daniel, queremos poner
nuestro espíritu a cargo de las otras dos partes de nosotros. Cuando la
carne está actuando con un antojo, tomamos el control del mismo con
nuestro espíritu (al igual que un padre toma el control de un niño
rebelde).
El ayuno siempre va mano a mano con un objetivo espiritual. Así que
durante este tiempo de ayuno, tendrá que concentrarse en la oración, el
estudio y la meditación.
¿Qué pasa si usted tiene problemas de salud?
El ayuno nunca debe hacerle daño al cuerpo. Y si usted tiene dudas,
asegúrese de consultar a un medico profesional antes de entrar en el
Ayuno de Daniel o de hacer cualquier cambio dietético importante.
El Ayuno de Daniel es una manera muy saludable de comer! Por lo tanto
profesionales de la salud apoyarán este plan de alimentación, pero
pueden sugerir algunas modificaciones si usted tiene problemas de salud
que requieren atención especial. Por ejemplo, las madres embarazadas y
lactantes pueden recibir instrucciones para añadir el pescado, el pollo y
el queso en el Ayuno de Daniel, pero por otra parte mantener el curso.
Puede ser que los diabéticos puedan agregar más carbohidratos o incluir
pollo y pescado. Además, los que son especialmente activos ya sea a
través del deporte, el culturismo o vocación posible que tenga que
modificar ligeramente el plan de alimentación.
Les animamos a que consulten con su médico antes de comenzar el Ayuno de Daniel.
Guías Para el Ayuno de Daniel
(Comidas que podemos comer)
Granos: integral, arroz, avena, cebada.
Legumbres: frijoles secos, frijoles pintos, chicharos, lentejas, frijoles negros.
Frutas: Manzanas, chabacano, plátanos, zarzamora,
melón, melón blanco, cerezas, (cranberry) higos, toronjas, uvas,
guayaba, kiwi, limones, limas, mangos, nectarinas, papayas, duraznos,
peras, piñas, ciruelas, ciruela pasa, pasas,v frambuesa, fresas,
mandarinas, sandía,
Verduras: alcachofas, espárragos, betabel, brócoli, repollo, zanahoria, colior, apio,
chiles, elote, pepinos, berenjena, ajo, raíz de jengibre, puerro, lechuga, hongos,
acelgas, (okra,) cebolla, perejil, papas, rábano, (rutaba gas),
(scallions) espinacas, espárragos, chayote, camote, calabaza, tomates,
nabo, berro, calabacitas. Semillitas, nuez,
Líquidos: Agua de manantial, agua destilada, jugos de fruta 100% naturales, jugos de verdura 100% naturales.
(Evitar las siguientes comidas)
Carne de puerco y de res, Arroz blanco, Comidas fritas, Cafeína,
Bebidas carbonizada, comidas que contienen preservativos y aditivos,
Azúcar refinada, substitutos de azúcar, Harina blanca y todo producto
que lo contiene Mantequilla, Manteca, y todo producto con alto
concentración de grasa.
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viernes, 23 de septiembre de 2016
7 Pasos Básicos para Ayunar y Orar con Éxito
COMO EMPEZAR SU AYUNO
La manera en que usted comienza y desarrolla su ayuno determinará en gran parte su buen éxito. Al seguir estos “Siete pasos básicos para el ayuno”, su tiempo con el Señor tendrá mayor significado y recibirá muchos beneficios espirituales.
PASO 1: Establezca su objetivo
¿Por qué está usted ayunando? ¿Será para tener una renovación espiritual, para obtener guía o dirección, por sanidad, para que se resuelvan problemas, por gracia especial para tratar con alguna situación difícil? Pida al Espíritu Santo que le aclare Su dirección y Sus objetivos para el ayuno y oración. Esto le ayudará a usted a orar más específicamente y con una mejor estrategia.
A través del ayuno y la oración, nos humillamos delante de Dios para que el Espíritu Santo mueva nuestra alma, despierte nuestras iglesias y sane nuestra tierra de acuerdo a 2 Crónicas 7:14. Haga de esto una prioridad en su ayuno.
PASO 2: Haga su compromiso
Haga oración acerca de la clase de ayuno que usted debe tener. Jesús enfatizó que todos sus seguidores debían ayunar (San Mateo 6:16-18;9:14,15). Para él esto era un asunto de CUANDO debían ayunar los creyentes, no SI los creyentes lo harían. Antes de ayunar, desde el principio, decida lo siguiente:
PASO 3: Prepárese espiritualmente
La base del ayuno y la oración es el arrepentimiento. Sus oraciones serán obstaculizadas por pecados sin confesar. En seguida hay varias cosas que usted puede hacer para preparar su corazón:
PASO 4: Prepárese físicamente
El ayunar conlleva ciertas precauciones. Consulte a su médico primero, especialmente si usted está tomando medicamentos con receta o si usted tiene alguna enfermedad crónica. Algunas personas nunca deben ayunar sin supervisión profesional.
La preparación física permite que el cambio drástico en su rutina alimenticia sea más llevadero y para que usted pueda poner toda su atención en el Señor en oración.
MIENTRAS QUE USTED AYUNA
Ya ha llegado el momento de comenzar su ayuno. Usted ha dejado de comer comida sólida y ha empezado a buscar al Señor. A continuación aparecen algunas sugerencias que le pueden ayudar.
Los primeros dos o tres días generalmente son los más difíciles. Al seguir en el ayuno, sentirá una sensación de bienestar tanto físico como espiritual. Sin embargo, si usted sigue sintiendo dolores de hambre en el estómago, tome más líquidos.
PASO 5: Establezca su propio horario
Para poder obtener el máximo beneficio espiritual separe suficiente tiempo para estar a solas con el Señor. Siga Su dirección. Mientras más tiempo pase con El, su ayuno tendrá más significado.
Por las mañanas
Es mejor pasar los tiempos largos de oración y estudio de la Biblia a solas con el Señor.
Es vital mantener una rutina en su dieta. El Dr. Julio C. Ruibal, nutriólogo, pastor y especialista en ayuno y oración, sugiere un horario y una lista de jugos que le pueden ayudar y nutrir. Modifique este horario y los líquidos que debe tomar según sus circunstancias y preferencias.
5 a.m. – 8 a.m.
Jugos de fruta, de preferencia recién hechos o licuados. Si la fruta es ácida deberá diluirlos con 50% de agua destilada. Generalmente se prefieren jugos de manzana, de pera, de toronja, de papaya, de sandía, etc. Si usted no puede preparar sus propios jugos, cómprelos sin azúcar y sin agregados químicos.
10:30 a.m. – mediodía
Jugo de verduras recién hecho, de lechuga, apio y zanahoria en partes iguales.
2:30 p.m. – 4 p.m.
Té de hierbas con un poco de miel de abeja. Evite el té negro o cualquier té con cafeína.
6 p.m. – 8:30 p.m.
Jugo de verduras cocidas, tales como papa, apio y zanahoria sin sal. Después de hervirlas como media hora, sirva el agua en un recipiente y tómesela.
Consejos para el ayuno con jugos
Al tomar jugos de fruta, disminuirán sus dolores de hambre y el azúcar natural le dará renovada energía. El sabor y el aumento de energía le motivarán y le darán fuerzas para continuar.
Los mejores jugos se hacen de verduras frescas, limones, uvas, manzanas, repollo, remolacha, zanahorias, apio o vegetales de hoja verde. Durante el tiempo de frío puede disfrutar del jugo caliente de las verduras cocidas.
Mezcle los jugos ácidos (como la naranja y el tomate) con agua para beneficio de su estómago.
Evite bebidas con cafeína. Evite masticar chicle o mentas, aun si su aliento es fétido. Estos estimulan la acción digestiva en su estómago.
ROMPIENDO SU AYUNO
Cuando ha terminado el tiempo que usted ha separado para ayunar, comience a comer de nuevo. Sin embargo, es muy importante para su salud y para su bienestar espiritual la forma en como usted rompe el ayuno.
PASO 6: Termine su ayuno en forma gradual.
Empiece a comer poco a poco. No coma alimentos sólidos inmediatamente después de su ayuno. Si usted de pronto vuelve a introducir alimentos sólidos a su estómago y sistema digestivo, es posible que tenga consecuencias negativas y aun peligrosas. Empiece tomando pequeñas porciones de comida cada día. Si usted termina su ayuno gradualmente, los efectos benéficos físicos y espirituales resultarán en una mejor salud.
He aquí algunas sugerencias para ayudarle a terminar adecuadamente su ayuno. Rompa un prolongado ayuno de agua, con fruta tal como sandía. Mientras continúa tomando jugos de frutas o verduras añada lo siguiente:
UNA PALABRA FINAL
PASO 7: Espere resultados
Si usted sinceramente se humilla delante del Señor, se arrepiente, hace oración y busca el rostro de Dios; si usted constantemente medita en Su Palabra, podrá experimentar Su presencia claramente (San Juan 14:21). El Señor le dará discernimiento espiritual. Su confianza y fe en Dios serán fortalecidas. Sentirá un refrescamiento mental, espiritual y físico. Usted recibirá respuesta a sus oraciones.
Sin embargo, un solo ayuno no es un “curalotodo” espiritual. Así como diariamente necesitamos ser llenos del Espíritu Santo, también necesitamos tiempos de ayuno delante del Señor. Por ejemplo, un ayuno de 24 horas cada semana ha sido de gran beneficio para muchos cristianos.
Toma tiempo fortalecer sus músculos de ayuno espiritual. Si usted falla en lograr su primer ayuno, no se desanime. Posiblemente trató de hacer un ayuno demasiado largo la primera vez, o tal vez necesita fortalecer su comprensión y su determinación. Tan pronto como sea posible, empiece otro ayuno, hasta que tenga éxito. Dios honrará su fidelidad.
Fuente
La manera en que usted comienza y desarrolla su ayuno determinará en gran parte su buen éxito. Al seguir estos “Siete pasos básicos para el ayuno”, su tiempo con el Señor tendrá mayor significado y recibirá muchos beneficios espirituales.
PASO 1: Establezca su objetivo
¿Por qué está usted ayunando? ¿Será para tener una renovación espiritual, para obtener guía o dirección, por sanidad, para que se resuelvan problemas, por gracia especial para tratar con alguna situación difícil? Pida al Espíritu Santo que le aclare Su dirección y Sus objetivos para el ayuno y oración. Esto le ayudará a usted a orar más específicamente y con una mejor estrategia.
A través del ayuno y la oración, nos humillamos delante de Dios para que el Espíritu Santo mueva nuestra alma, despierte nuestras iglesias y sane nuestra tierra de acuerdo a 2 Crónicas 7:14. Haga de esto una prioridad en su ayuno.
PASO 2: Haga su compromiso
Haga oración acerca de la clase de ayuno que usted debe tener. Jesús enfatizó que todos sus seguidores debían ayunar (San Mateo 6:16-18;9:14,15). Para él esto era un asunto de CUANDO debían ayunar los creyentes, no SI los creyentes lo harían. Antes de ayunar, desde el principio, decida lo siguiente:
- Qué tanto tiempo va usted a ayunar -una comida, un día, una semana, varias semanas, cuarenta días (los principiantes deben empezar despacio, y poco a poco hacer ayunos más largos).
- El tipo de ayuno que Dios quiere que usted haga (tal como sólo tomar agua, o agua y jugos; qué clase de jugos tomará y qué tan seguido).
- Qué actividades físicas o sociales dejará usted de hacer.
- Qué tanto tiempo pasará usted cada día en oración y en la Palabra de Dios.
PASO 3: Prepárese espiritualmente
La base del ayuno y la oración es el arrepentimiento. Sus oraciones serán obstaculizadas por pecados sin confesar. En seguida hay varias cosas que usted puede hacer para preparar su corazón:
- Pida a Dios que le ayude a hacer una lista completa de sus pecados.
- Confiese cada pecado que el Espíritu Santo traiga a su memoria y acepte el perdón de Dios. (I Juan 1:9)
- Busque ser perdonado por todos aquéllos a quien usted ha ofendido, y perdone a aquellos que lo han herido (San Marcos 11:25; San Lucas 11:4; 17:3,4).
- Restituya, devuelva y repare según el Espíritu Santo le dirija.
- Pídale a Dios que le llene con Su Espíritu Santo de acuerdo a Su orden en Efesios 5:18 y a Su promesa en I Juan 5:14,15.
- Entregue su vida completamente a Jesucristo como su Señor y Maestro; niéguese a obedecer su naturaleza mundana. (Romanos 12:1,2).
- Medite en los atributos de Dios, Su amor, soberanía, poder, sabiduría, fidelidad, gracia, compasión, y otros más (Salmos 48:9,10; 103:1-8, 11-13).
- Empiece su tiempo de ayuno y oración con un corazón dispuesto (Hebreos 11:6).
- No subestime la oposición espiritual. Satanás a veces intensifica la batalla natural entre el cuerpo y el espíritu (Gálatas 5:16,17).
PASO 4: Prepárese físicamente
El ayunar conlleva ciertas precauciones. Consulte a su médico primero, especialmente si usted está tomando medicamentos con receta o si usted tiene alguna enfermedad crónica. Algunas personas nunca deben ayunar sin supervisión profesional.
La preparación física permite que el cambio drástico en su rutina alimenticia sea más llevadero y para que usted pueda poner toda su atención en el Señor en oración.
- No se apresure a entrar en ayuno.
- Prepare su cuerpo. Coma menos alimentos antes de comenzar un ayuno. Evite tomar alimentos que tengan un alto contenido de grasas o de azúcar.
- Coma frutas y verduras crudas por dos días antes de entrar en el ayuno.
MIENTRAS QUE USTED AYUNA
Ya ha llegado el momento de comenzar su ayuno. Usted ha dejado de comer comida sólida y ha empezado a buscar al Señor. A continuación aparecen algunas sugerencias que le pueden ayudar.
- Evite tomar drogas y medicinas, aun los medicamentos naturales de hierbas y remedios homeopáticos. Recuerde, si va a dejar de tomar medicinas, deberá ser bajo la supervisión de su médico.
- Limite su actividad física y mental.
- Haga sólo ejercicio moderado. Camine de uno a tres kilómetros al día, si es conveniente y lo siente apropiado.
Descanse tanto como lo permita su horario. - Prepárese para enfrentar problemas temporales del carácter, tales como impaciencia, ansiedad y enojo.
Los primeros dos o tres días generalmente son los más difíciles. Al seguir en el ayuno, sentirá una sensación de bienestar tanto físico como espiritual. Sin embargo, si usted sigue sintiendo dolores de hambre en el estómago, tome más líquidos.
PASO 5: Establezca su propio horario
Para poder obtener el máximo beneficio espiritual separe suficiente tiempo para estar a solas con el Señor. Siga Su dirección. Mientras más tiempo pase con El, su ayuno tendrá más significado.
Por las mañanas
- Empiece su día en alabanza y adoración.
- Lea y medite la Palabra de Dios, de preferencia de rodillas.
- Invite al Espíritu Santo que obre en usted para que desee hacer Su voluntad de acuerdo a Filipenses 2:13.
- Pídale a Dios que lo use. Pídale que le muestre cómo poder influenciar su mundo, su familia, su iglesia, su comunidad, su país y el mundo.
- Haga oración porque Dios le dé Su visión para su vida y le dé poder para hacer Su voluntad.
- Regrese a la oración y a la Palabra de Dios.
- Vaya a dar una caminata, mientras conversa con Dios.
- Pase tiempo en oración intercesora por su comunidad y por los líderes de las naciones, por los millones de personas que no han sido alcanzados, por su familia y por necesidades especiales.
- Separe tiempo sin prisa para “buscar el rostro del Señor”.
- Si otros están en ayuno con usted, reúnanse a orar juntos.
- Evite ver televisión o cualquier otra distracción que pueda desviar su enfoque espiritual o apagar su comunión con Dios.
Es mejor pasar los tiempos largos de oración y estudio de la Biblia a solas con el Señor.
Es vital mantener una rutina en su dieta. El Dr. Julio C. Ruibal, nutriólogo, pastor y especialista en ayuno y oración, sugiere un horario y una lista de jugos que le pueden ayudar y nutrir. Modifique este horario y los líquidos que debe tomar según sus circunstancias y preferencias.
5 a.m. – 8 a.m.
Jugos de fruta, de preferencia recién hechos o licuados. Si la fruta es ácida deberá diluirlos con 50% de agua destilada. Generalmente se prefieren jugos de manzana, de pera, de toronja, de papaya, de sandía, etc. Si usted no puede preparar sus propios jugos, cómprelos sin azúcar y sin agregados químicos.
10:30 a.m. – mediodía
Jugo de verduras recién hecho, de lechuga, apio y zanahoria en partes iguales.
2:30 p.m. – 4 p.m.
Té de hierbas con un poco de miel de abeja. Evite el té negro o cualquier té con cafeína.
6 p.m. – 8:30 p.m.
Jugo de verduras cocidas, tales como papa, apio y zanahoria sin sal. Después de hervirlas como media hora, sirva el agua en un recipiente y tómesela.
Consejos para el ayuno con jugos
Al tomar jugos de fruta, disminuirán sus dolores de hambre y el azúcar natural le dará renovada energía. El sabor y el aumento de energía le motivarán y le darán fuerzas para continuar.
Los mejores jugos se hacen de verduras frescas, limones, uvas, manzanas, repollo, remolacha, zanahorias, apio o vegetales de hoja verde. Durante el tiempo de frío puede disfrutar del jugo caliente de las verduras cocidas.
Mezcle los jugos ácidos (como la naranja y el tomate) con agua para beneficio de su estómago.
Evite bebidas con cafeína. Evite masticar chicle o mentas, aun si su aliento es fétido. Estos estimulan la acción digestiva en su estómago.
ROMPIENDO SU AYUNO
Cuando ha terminado el tiempo que usted ha separado para ayunar, comience a comer de nuevo. Sin embargo, es muy importante para su salud y para su bienestar espiritual la forma en como usted rompe el ayuno.
PASO 6: Termine su ayuno en forma gradual.
Empiece a comer poco a poco. No coma alimentos sólidos inmediatamente después de su ayuno. Si usted de pronto vuelve a introducir alimentos sólidos a su estómago y sistema digestivo, es posible que tenga consecuencias negativas y aun peligrosas. Empiece tomando pequeñas porciones de comida cada día. Si usted termina su ayuno gradualmente, los efectos benéficos físicos y espirituales resultarán en una mejor salud.
He aquí algunas sugerencias para ayudarle a terminar adecuadamente su ayuno. Rompa un prolongado ayuno de agua, con fruta tal como sandía. Mientras continúa tomando jugos de frutas o verduras añada lo siguiente:
- Primer día: Añada una ensalada cruda.
- Segundo día: Añada una papa horneada o cocida, sin mantequilla ni especies.
- Tercer día: Agregue una verdura cocida al vapor.
- De allí en adelante: Empiece a introducir su dieta normal.
UNA PALABRA FINAL
PASO 7: Espere resultados
Si usted sinceramente se humilla delante del Señor, se arrepiente, hace oración y busca el rostro de Dios; si usted constantemente medita en Su Palabra, podrá experimentar Su presencia claramente (San Juan 14:21). El Señor le dará discernimiento espiritual. Su confianza y fe en Dios serán fortalecidas. Sentirá un refrescamiento mental, espiritual y físico. Usted recibirá respuesta a sus oraciones.
Sin embargo, un solo ayuno no es un “curalotodo” espiritual. Así como diariamente necesitamos ser llenos del Espíritu Santo, también necesitamos tiempos de ayuno delante del Señor. Por ejemplo, un ayuno de 24 horas cada semana ha sido de gran beneficio para muchos cristianos.
Toma tiempo fortalecer sus músculos de ayuno espiritual. Si usted falla en lograr su primer ayuno, no se desanime. Posiblemente trató de hacer un ayuno demasiado largo la primera vez, o tal vez necesita fortalecer su comprensión y su determinación. Tan pronto como sea posible, empiece otro ayuno, hasta que tenga éxito. Dios honrará su fidelidad.
Fuente
Los 7 Propòsitos del Ayuno
A continuación
les comparto un estudio que espero sea de edificación y crecimiento a
fin de tener una vida espiritual más fuerte y en consecuencia, una
vida más victoriosa en Cristo y el Poder del Espíritu Santo.
La Palabra nos destaca una serie de beneficios del ayuno:
1) Desata Ligaduras y trae liberación.
En nuestras vidas pudieran haber situaciones muy difíciles que parecieran tenernos atados, y que no hemos podido vencer o controlar con simple fuerza de voluntad u oración.
Estas ataduras o ligaduras pueden ser: Vicios, hábitos malos, problemas emocionales o de carácter; debilidad en contra de algún pecado (tentación o pensamientos sucios), o frialdad espiritual.
Estas ligaduras son el resultado de la obra de Satanás en nuestras mentes; Satanás nos miente en cuanto a la situación que nos controla, haciéndonos creer que no podremos vencerla; y a pesar de que Filipenses 4: 13 nos dice que: “todo lo podemos en Cristo que nos fortalece”, por alguna razón optamos por creer más a la palabra de Satanás que a la Palabra de Dios.
La mentira de Satanás nos convence de que no tenemos poder en contra de tal situación, y si Satanás logra controlar nuestro pensamiento, controlará también nuestras vidas.
Si todos nuestros intentos por vencer alguna de estas situaciones que nos controlan han fallado, y por mas que nos esforzamos seguimos cayendo en la misma situación, podemos concluir que tenemos un problema de ligaduras que nos esta atando y no nos deja ser libres.
El apóstol pablo nos recuerda que cuando nos encontremos en situaciones de esta naturaleza, Dios ya nos ha dado una vía de escape, el señor ha provisto una salida, él nos ofrece una solución y ha diseñado un plan para combatir cualquier debilidad (tentación) que no quiera soltarnos y aún parezca ser sobrehumana; Pablo dijo:
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. 1 Corintios 10: 13
El ayuno es la salida que Dios le da al que esta siendo tentado; él promete respaldar el ayuno para libertarnos de cualquier situación difícil que nos este atando. El señor les dijo a sus discípulos después de que ellos probándolo todo, habían fracasado en su intento por liberar a un niño lunático que estaba fuera de control:
“Es que este género no sale sino con oración y ayuno”. (Mateo 17: 21) Lo que Cristo dijo es que cuando alguna situación no se ha podido vencer por ningún medio, hay que ayunar.
Muchas personas no pueden dejar algún mal hábito o debilidad, y aunque lloran y aun hasta oran sinceramente, buscando liberación, continúan en la esclavitud. El ayuno se enfrenta a este tipo de esclavitud y rompe sus ligaduras. Cuando usted ayuna, usted esta luchando por el control de su vida. Controlando lo que come, usted determina que controlará su vida para el propósito de Dios.
Cuando usted hace una promesa de cambiar y la refuerza con ayuno, usted fortalece esa decisión con la fuerza de Dios. Cuando usted hace la decisión de ayunar, se hace mas fuerte para enfrentarse a la fuerza que ha esclavizado su mente y ha atado su voluntad.
Con el ayuno usted restringe su apetito físico para fortalecer su apetito espiritual y empaparse de la unción de Dios. La unción que el ayuno trae a nuestras vidas pudre y rompe cualquier yugo que nos pudiera estar atando. Acontecerá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se pudrirá a causa de la unción. Isaías 10: 26
2) Crucifica la carne y devuelve el control físico.
El pecado, el dolor, la enfermedad, y aun la muerte que imperan en el mundo hoy día, vinieron porque “el primer Adán” gustó del fruto prohibido. Sin embargo cuando Cristo, “el postrer Adán” viene a arreglar el caos que el primer hombre causó, lo hace absteniéndose de comer. Allí donde el primer Adán fracasó, el segundo triunfó.
Pablo, quien declaró haber practicado “muchos ayunos” (2 Corintios 11:27), dijo:
Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces... cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Filipenses 3: 17-19
El ayuno nos ayuda a someter nuestro vientre, y librarnos de su sutil dominio. Pablo exhorta a la iglesia diciendo: Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros... Colosenses 3: 5
El ayuno nos ayuda a mantener el equilibrio en nuestra vida; pues ¡Con cuanta facilidad permitimos que las cosas no esenciales tomen prioridad en nosotros! ¡Con que rapidez practicamos cosas que no benefician hasta el punto de esclavizarnos!
Pedro dijo que: el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció. (2 Ped 2: 19)
Por eso Pablo afirmó: todas las cosa me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna (1Corintios 6:12).
Nuestros anhelos y deseos humanos son como un río que tiende a desbordarse; sin embargo el ayuno ayuda a mantenerlos en su propio canal. Pablo dijo: Castigo mi cuerpo y lo obligo a obedecerme, para no quedar yo mismo descalificado... (1 Corintios 9:27 V.P.)
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí... Gálatas 2: 20ª
Otros síntomas de la expulsión de desechos son: el obscurecimiento de la orina, dolores de cabeza en los que acostumbran la cafeína, mal olor de la piel, mareos, cansancio, calambres, fiebre y ocasionalmente vómito. Cuando ayunamos, según los médicos, nuestro organismo descansa, se purifica, y hasta se rejuvenece. Así que si desea vivir una vida más saludable y disfrutar de una apariencia más juvenil, ¡ayune!
4) Purifica espiritualmente.
El ayuno es como un “tune up” tanto físico como espiritual. El ayuno
hace de nuestra vida un vaso de honra, limpiando nuestro espíritu,
purificando nuestra alma, santificando nuestra vida, vaciando nuestro
ser de todo lo que estorbe el fluir de la esencia espiritual en nuestras
vidas. Por medio del ayuno el cristiano se deshace de lo que no le
ayude en su vida espiritual a manera de una purga, dejando su ser limpio
de todo lo que pudiera bloquear la obra de Dios en nosotros.
Así como nuestro organismo se va contaminando a causa de una alimentación inapropiada o de baja calidad, nuestra vida espiritual se contamina con las diferentes cosas que llegan a nosotros. Consiente e inconscientemente nuestra alma esta siendo bombardeada a diario con toda clase de suciedad e inmundicia que sin cesar circula a nuestro derredor.
Así como el cuerpo se purifica por medio del ayuno, nuestro espíritu se purifica también por medio de él. El ayuno quema toda impureza que contamine nuestra alma y estorbe el fluir del espíritu de Dios en nuestro ser. Al ayunar nos sometemos voluntariamente al renunciamiento mientras rechazamos uno de los placeres más grandes de la vida; la comida. El ayuno es ese horno en el que nos purificamos. Su fuego refina nuestra fe; sus llamas separan y eliminan las impurezas de nuestro carácter; su calor trae la pureza a nuestros corazones.
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5: 16
Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones... Santiago 4: 8-10.
"Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus Olas han pasado sobre mí. Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida" (Sal. 42: 7)
Las palabras nunca faltan en la oración de quien ayuna regularmente, el tiempo en oración, raramente es problema para aquel que dedica atención a la disciplina de ayunar. El aburrimiento y pesadez que son a veces característicos de la oración para muchos, no serán enemigos fuertes en aquellos que se proponen ayunar constantemente. La desilusión de no recibir respuesta a la oración puede ser erradicada de nuestras vidas si tan solo ayunamos como Dios nos enseña en la Biblia. La fe se desarrolla y mantiene fuerte por medio de la oración; y la oración a su vez se desarrolla y fortalece por medio del ayuno.
e) Desarrolla los dones espirituales. Para desarrollarse y desenvolverse en el mundo espiritual es necesario una vida de oración acompañada con ayuno. El ayuno abre el alma y el espíritu a este mundo espiritual y trae a nuestras vidas una fuente de poder y unción que nos ayuda a movernos con éxito en la dimensión del espíritu. Jesús reveló a sus discípulos el secreto del éxito en el ambiente y los dones del Espíritu. Jesús dijo: Pero este género no sale sino con oración y ayuno. Mateo 17: 21
a. El Ayuno y la intercesión. Todo cristiano es llamado según la Escritura “sacerdote”. La función del sacerdote es la de interceder por alguien o pedir por alguna necesidad. El sacerdote viene a ser como un puente o canal por el cual fluye la respuesta de Dios hacia nosotros mismos o la persona por la que se intercede. Al ayunar limpiamos este canal o conducto de tal manera que toda impureza, estorbo, u obstáculo que detiene la bendición de Dios es quitado, y la unción de Dios fluye libremente a través de nosotros transportando nuestras oraciones sin estorbo, hasta la presencia misma de Dios.
En una ocasión Judá estaba a punto de ser atacada por varias naciones, al saberlo el rey Josafat se valió del ayuno para interceder ante Dios. Dice la Biblia que: Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. (2 Crónicas 20: 10)
En su oración reconoció el poder de Dios y sus propias limitaciones en la situación en que se encontraban diciendo: !Oh Dios nuestro! ¿No los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos. (2 Crónicas 20: 12)
La humillación por medio del ayuno, la purificación que este produce, y la intercesión intensa, mueven la mano de Dios a nuestro favor en situaciones muy difíciles y apremiantes.
TEXTO BASE:
Isaías 58:5 ¿Es
tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que
incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza?
¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?
Isaías 58:6 ¿No
es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad,
soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y
que rompáis todo yugo?
La Palabra nos destaca una serie de beneficios del ayuno:
1) Desata Ligaduras y trae liberación.
En nuestras vidas pudieran haber situaciones muy difíciles que parecieran tenernos atados, y que no hemos podido vencer o controlar con simple fuerza de voluntad u oración.
Estas ataduras o ligaduras pueden ser: Vicios, hábitos malos, problemas emocionales o de carácter; debilidad en contra de algún pecado (tentación o pensamientos sucios), o frialdad espiritual.
Estas ligaduras son el resultado de la obra de Satanás en nuestras mentes; Satanás nos miente en cuanto a la situación que nos controla, haciéndonos creer que no podremos vencerla; y a pesar de que Filipenses 4: 13 nos dice que: “todo lo podemos en Cristo que nos fortalece”, por alguna razón optamos por creer más a la palabra de Satanás que a la Palabra de Dios.
La mentira de Satanás nos convence de que no tenemos poder en contra de tal situación, y si Satanás logra controlar nuestro pensamiento, controlará también nuestras vidas.
Si todos nuestros intentos por vencer alguna de estas situaciones que nos controlan han fallado, y por mas que nos esforzamos seguimos cayendo en la misma situación, podemos concluir que tenemos un problema de ligaduras que nos esta atando y no nos deja ser libres.
El apóstol pablo nos recuerda que cuando nos encontremos en situaciones de esta naturaleza, Dios ya nos ha dado una vía de escape, el señor ha provisto una salida, él nos ofrece una solución y ha diseñado un plan para combatir cualquier debilidad (tentación) que no quiera soltarnos y aún parezca ser sobrehumana; Pablo dijo:
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. 1 Corintios 10: 13
El ayuno es la salida que Dios le da al que esta siendo tentado; él promete respaldar el ayuno para libertarnos de cualquier situación difícil que nos este atando. El señor les dijo a sus discípulos después de que ellos probándolo todo, habían fracasado en su intento por liberar a un niño lunático que estaba fuera de control:
“Es que este género no sale sino con oración y ayuno”. (Mateo 17: 21) Lo que Cristo dijo es que cuando alguna situación no se ha podido vencer por ningún medio, hay que ayunar.
Muchas personas no pueden dejar algún mal hábito o debilidad, y aunque lloran y aun hasta oran sinceramente, buscando liberación, continúan en la esclavitud. El ayuno se enfrenta a este tipo de esclavitud y rompe sus ligaduras. Cuando usted ayuna, usted esta luchando por el control de su vida. Controlando lo que come, usted determina que controlará su vida para el propósito de Dios.
Cuando usted hace una promesa de cambiar y la refuerza con ayuno, usted fortalece esa decisión con la fuerza de Dios. Cuando usted hace la decisión de ayunar, se hace mas fuerte para enfrentarse a la fuerza que ha esclavizado su mente y ha atado su voluntad.
Con el ayuno usted restringe su apetito físico para fortalecer su apetito espiritual y empaparse de la unción de Dios. La unción que el ayuno trae a nuestras vidas pudre y rompe cualquier yugo que nos pudiera estar atando. Acontecerá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se pudrirá a causa de la unción. Isaías 10: 26
2) Crucifica la carne y devuelve el control físico.
Nosotros debemos ser señores y no esclavos
de nuestro propio estómago. Hay quien no se da cuenta de su esclavitud a
la comida, ni del hecho de que ser esclavo de nuestro estómago nos trae
una pérdida de poder espiritual. El primer pecado cometido por el
hombre en el Edén, fue el resultado de la falta de control sobre el
estómago. La tentación de comer algo resultó en la caída de toda la raza
humana. Hombres grandes como: Noé (Gen 9: 20), Jacob (Gen 24: 28), y
Esaú (Heb 12: 16), cayeron ante la seducción de la comida.
El pecado, el dolor, la enfermedad, y aun la muerte que imperan en el mundo hoy día, vinieron porque “el primer Adán” gustó del fruto prohibido. Sin embargo cuando Cristo, “el postrer Adán” viene a arreglar el caos que el primer hombre causó, lo hace absteniéndose de comer. Allí donde el primer Adán fracasó, el segundo triunfó.
Pablo, quien declaró haber practicado “muchos ayunos” (2 Corintios 11:27), dijo:
Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces... cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Filipenses 3: 17-19
El ayuno nos ayuda a someter nuestro vientre, y librarnos de su sutil dominio. Pablo exhorta a la iglesia diciendo: Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros... Colosenses 3: 5
El ayuno nos ayuda a mantener el equilibrio en nuestra vida; pues ¡Con cuanta facilidad permitimos que las cosas no esenciales tomen prioridad en nosotros! ¡Con que rapidez practicamos cosas que no benefician hasta el punto de esclavizarnos!
Pedro dijo que: el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció. (2 Ped 2: 19)
Por eso Pablo afirmó: todas las cosa me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna (1Corintios 6:12).
Nuestros anhelos y deseos humanos son como un río que tiende a desbordarse; sin embargo el ayuno ayuda a mantenerlos en su propio canal. Pablo dijo: Castigo mi cuerpo y lo obligo a obedecerme, para no quedar yo mismo descalificado... (1 Corintios 9:27 V.P.)
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí... Gálatas 2: 20ª
El
ayuno, al contrario de lo que muchos pudieran pensar “Es saludable y
recomendado por los médicos”. La ciencia medica ha venido descubriendo
últimamente los poderosos beneficios físicos que se pueden obtener por
medio del ayuno. Al ayunar nuestro sistema digestivo descansa, (lo cual
le hace bastante falta). En el momento que se digiere el ultimo bocado
de comida, todo nuestro organismo comienza un proceso de purificación.
Por medio de este proceso el organismo desecha las toxinas que se van
acumulando debido a la mala alimentación o exceso de ella.
A esto se debe que cuando se ha estado algunas horas sin comer en el aliento se percibe un mal olor. Lo que sucede es que el organismo esta desechando toxinas y venenos a través de la lengua. Si se esta bastante tiempo sin comer es posible detectar una capa pastosa en la lengua, evidencia de los desechos que se están expulsando.
A esto se debe que cuando se ha estado algunas horas sin comer en el aliento se percibe un mal olor. Lo que sucede es que el organismo esta desechando toxinas y venenos a través de la lengua. Si se esta bastante tiempo sin comer es posible detectar una capa pastosa en la lengua, evidencia de los desechos que se están expulsando.
Otros síntomas de la expulsión de desechos son: el obscurecimiento de la orina, dolores de cabeza en los que acostumbran la cafeína, mal olor de la piel, mareos, cansancio, calambres, fiebre y ocasionalmente vómito. Cuando ayunamos, según los médicos, nuestro organismo descansa, se purifica, y hasta se rejuvenece. Así que si desea vivir una vida más saludable y disfrutar de una apariencia más juvenil, ¡ayune!
4) Purifica espiritualmente.
El ayuno es como un “tune up” tanto físico como espiritual. El ayuno
hace de nuestra vida un vaso de honra, limpiando nuestro espíritu,
purificando nuestra alma, santificando nuestra vida, vaciando nuestro
ser de todo lo que estorbe el fluir de la esencia espiritual en nuestras
vidas. Por medio del ayuno el cristiano se deshace de lo que no le
ayude en su vida espiritual a manera de una purga, dejando su ser limpio
de todo lo que pudiera bloquear la obra de Dios en nosotros. Así como nuestro organismo se va contaminando a causa de una alimentación inapropiada o de baja calidad, nuestra vida espiritual se contamina con las diferentes cosas que llegan a nosotros. Consiente e inconscientemente nuestra alma esta siendo bombardeada a diario con toda clase de suciedad e inmundicia que sin cesar circula a nuestro derredor.
Así como el cuerpo se purifica por medio del ayuno, nuestro espíritu se purifica también por medio de él. El ayuno quema toda impureza que contamine nuestra alma y estorbe el fluir del espíritu de Dios en nuestro ser. Al ayunar nos sometemos voluntariamente al renunciamiento mientras rechazamos uno de los placeres más grandes de la vida; la comida. El ayuno es ese horno en el que nos purificamos. Su fuego refina nuestra fe; sus llamas separan y eliminan las impurezas de nuestro carácter; su calor trae la pureza a nuestros corazones.
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5: 16
Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones... Santiago 4: 8-10.
Puede suceder que en alguna parte recóndita
de nuestra vida, hayamos sentido el llamado a una vida más profunda,
mas plena. Quizás nos sentimos cansados de experiencias frívolas y
superficiales. Sólo de vez en cuando hemos captado vislumbres e
indicios de que hay algo más profundo que lo que hemos experimentado
hasta el presente.
"Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus Olas han pasado sobre mí. Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida" (Sal. 42: 7)
El
ayuno nos introduce y prepara a una vida espiritual y comunión con Dios
más profunda. Aclara y libera nuestra mente, poniéndola en sintonía con
la de Dios, la transforma y la renueva. Como resultado sentiremos la
presencia del Señor más que nunca antes y veremos el fruto de Su
Espíritu Santo manifestándose viva y palpablemente en nuestra vida
diaria.
El ayunar con un corazón y motivación puros trae:
a) Avivamiento personal.
El ayuno hace operar la obra interna del Espíritu Santo de una manera
poderosa y poco común. Puede hasta restaurar en uno la perdida del
primer amor.
b) Aumenta nuestra percepción y recepción espiritual. El ayuno no hace que Dios hable más fuerte pero afina y limpia nuestro ser de tal manera que podemos escuchar mejor. La limpieza física que produce el ayuno es solo una muestra de lo que esta sucediendo en nuestra vida espiritual. El ayuno nos purifica el alma, cuerpo, y espíritu. Al ayunar nos despojamos de nosotros mismos y nos abrimos al mismo tiempo a Dios para que él nos llene de su presencia y sature cada rincón de nuestro ser.
c) Nos ayuda a entender mejor la Palabra de Dios. Como el ayuno limpia y quita todo lo que estorba el fluir de lo espiritual en nosotros, esto produce que en nosotros la Palabra de Dios tenga mayor significado, que cobre vida y que sea más vital y practica. El que ayuna regularmente no solo experimentará una mayor comprensión de las Escrituras, sino que se deleitará y sentirá placer en pasar tiempo leyéndola.
d) Transforma nuestra vida de oración. El ayuno trasforma el tiempo de oración en una experiencia más rica y personal. Al ayunar le permitimos a Dios obrar mas efectivamente. Son muchas las ocasiones en que nos preguntamos frustrados porque nuestras oraciones se tornan mecánicas y aburridas, y muchas de ellas no tienen respuesta; sin embargo esto no tiene que ser así.
Como ya dijimos, el ayuno limpia nuestro conducto espiritual; al ayunar nuestra sensibilidad espiritual aumenta y percibimos con mas facilidad las cosas espirituales. Al ser más sensibles a lo espiritual, nuestras practicas espirituales cobran una nueva dimensión en nosotros, y somos capaces de desarrollarnos en ellas con mas facilidad y libertad. El que ayuna no solo ora con más facilidad y libertad, sino que es capaz de profundizarse y adentrarse en la oración con mas pasión y vehemencia. La disfruta más y hasta se deleita en el tiempo que pasa orando; esto viene a traer como resultado que su vida de oración sea mucho más efectiva.
b) Aumenta nuestra percepción y recepción espiritual. El ayuno no hace que Dios hable más fuerte pero afina y limpia nuestro ser de tal manera que podemos escuchar mejor. La limpieza física que produce el ayuno es solo una muestra de lo que esta sucediendo en nuestra vida espiritual. El ayuno nos purifica el alma, cuerpo, y espíritu. Al ayunar nos despojamos de nosotros mismos y nos abrimos al mismo tiempo a Dios para que él nos llene de su presencia y sature cada rincón de nuestro ser.
c) Nos ayuda a entender mejor la Palabra de Dios. Como el ayuno limpia y quita todo lo que estorba el fluir de lo espiritual en nosotros, esto produce que en nosotros la Palabra de Dios tenga mayor significado, que cobre vida y que sea más vital y practica. El que ayuna regularmente no solo experimentará una mayor comprensión de las Escrituras, sino que se deleitará y sentirá placer en pasar tiempo leyéndola.
d) Transforma nuestra vida de oración. El ayuno trasforma el tiempo de oración en una experiencia más rica y personal. Al ayunar le permitimos a Dios obrar mas efectivamente. Son muchas las ocasiones en que nos preguntamos frustrados porque nuestras oraciones se tornan mecánicas y aburridas, y muchas de ellas no tienen respuesta; sin embargo esto no tiene que ser así.
Como ya dijimos, el ayuno limpia nuestro conducto espiritual; al ayunar nuestra sensibilidad espiritual aumenta y percibimos con mas facilidad las cosas espirituales. Al ser más sensibles a lo espiritual, nuestras practicas espirituales cobran una nueva dimensión en nosotros, y somos capaces de desarrollarnos en ellas con mas facilidad y libertad. El que ayuna no solo ora con más facilidad y libertad, sino que es capaz de profundizarse y adentrarse en la oración con mas pasión y vehemencia. La disfruta más y hasta se deleita en el tiempo que pasa orando; esto viene a traer como resultado que su vida de oración sea mucho más efectiva.
Las palabras nunca faltan en la oración de quien ayuna regularmente, el tiempo en oración, raramente es problema para aquel que dedica atención a la disciplina de ayunar. El aburrimiento y pesadez que son a veces característicos de la oración para muchos, no serán enemigos fuertes en aquellos que se proponen ayunar constantemente. La desilusión de no recibir respuesta a la oración puede ser erradicada de nuestras vidas si tan solo ayunamos como Dios nos enseña en la Biblia. La fe se desarrolla y mantiene fuerte por medio de la oración; y la oración a su vez se desarrolla y fortalece por medio del ayuno.
e) Desarrolla los dones espirituales. Para desarrollarse y desenvolverse en el mundo espiritual es necesario una vida de oración acompañada con ayuno. El ayuno abre el alma y el espíritu a este mundo espiritual y trae a nuestras vidas una fuente de poder y unción que nos ayuda a movernos con éxito en la dimensión del espíritu. Jesús reveló a sus discípulos el secreto del éxito en el ambiente y los dones del Espíritu. Jesús dijo: Pero este género no sale sino con oración y ayuno. Mateo 17: 21
Todos tenemos necesidades. Algunas pueden ser sencillas, otras sin embargo, son grandes, trágicas y muy difíciles; problemas
humanamente imposibles de resolver, tales como: una enfermedad
incurable, Posesión demoníaca de algún amigo o familiar, la eminente
destrucción de alguien, alguna tormenta emocional que nos este
destrozando, etcétera. En situaciones como estas, el ayuno refuerza
nuestra plegaria delante del Dios de los cielos.
a. El Ayuno y la intercesión. Todo cristiano es llamado según la Escritura “sacerdote”. La función del sacerdote es la de interceder por alguien o pedir por alguna necesidad. El sacerdote viene a ser como un puente o canal por el cual fluye la respuesta de Dios hacia nosotros mismos o la persona por la que se intercede. Al ayunar limpiamos este canal o conducto de tal manera que toda impureza, estorbo, u obstáculo que detiene la bendición de Dios es quitado, y la unción de Dios fluye libremente a través de nosotros transportando nuestras oraciones sin estorbo, hasta la presencia misma de Dios.
En una ocasión Judá estaba a punto de ser atacada por varias naciones, al saberlo el rey Josafat se valió del ayuno para interceder ante Dios. Dice la Biblia que: Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. (2 Crónicas 20: 10)
En su oración reconoció el poder de Dios y sus propias limitaciones en la situación en que se encontraban diciendo: !Oh Dios nuestro! ¿No los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos. (2 Crónicas 20: 12)
La humillación por medio del ayuno, la purificación que este produce, y la intercesión intensa, mueven la mano de Dios a nuestro favor en situaciones muy difíciles y apremiantes.
Cuando
hay decisiones muy importantes o dífíciles que tomar , cuando la
decisión que tomemos tiene el potencial de afectar radicalmente nuestras
vidas, el ayuno nos puede ayudar dándonos guianza al tomar esa clase de
decisiones.
Parece ser que Saulo (Pablo) después de tener un encuentro con el Señor se puso en ayuno buscando dirección."Entonces Saulo(Pablo) se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió". (Hechos 9: 8,9)
La iglesia primitiva se valió del ayuno para tomar sus decisiones. La Biblia dice que en una ocasión: "Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado" (Hechos 13: 2)
Parece ser que Saulo (Pablo) después de tener un encuentro con el Señor se puso en ayuno buscando dirección."Entonces Saulo(Pablo) se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió". (Hechos 9: 8,9)
La iglesia primitiva se valió del ayuno para tomar sus decisiones. La Biblia dice que en una ocasión: "Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado" (Hechos 13: 2)
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